11 noviembre 2007

Meteoritos de domingo


Este bonito día de domingo he cogido a la familia y nos hemos acercado a Montjuïc. No os penséis que lo hice a la Feria de la vivienda (Barcelona Meeting Point ) ni a la Magic Internacional (una feria de magufos, videntes y vendepócimas que tenía cola en la entrada, mal que me pese).

Si pensáis que el motivo de mi interés era la Feria del Disco (Fidisc) también os equivocais pues me gastaría mucha pasta y se acerca la navidad amenazadoramente. No, nos hemos acercado al Expominer.

El cartel del Expominer

Allí decenas de expositores vendían minerales, fósiles y joyas. Además algunas reproducciones de fósiles de cocodrilos y de cráneos de homínidos lo hacia mucho más interesante para los niños (lastima que he perdido las fotos que hice, los colores y formas de los minerales y los fósiles creaban un ambiente especial que ahora no os puedo enseñar).

Así que armados con un presupuesto pequeño los niños y yo hemos cogido hemos ido a la caza de los minerales más interesantes, bonitos y baratos.

Estos son los trofeos de la familia. Ganan las piritas, con 4 ejemplares.


Por ejemplo, yo tenía ganas de comprar magnetita (el mineral con el cual los antiguos descubrieron el magnetismo), obsidiana (un cristal de origen volcánico utilizada en la prehistoria para las puntas de flecha) y pedernal (mineral silíceo con el que puedes hacer chispas hasta para hacer fuego). el pedernal no lo encontré, pero de los dos primeros sí además de unos ammonitoideos, turmalina, azurita y varios tipos de pirita.


Y algo más que no me esperaba: meteoritos. La mayoría muy pequeños (no más de 10 gramos) pero un vendedor me ha enseñado un fragmento de un meteorito metálico de 1.800 gramos. Oye y me ha puesto contento! Es el meteorito más grande que jamas he cogido con la mano.

Mis meteoritos


El tener un meteorito en la mano, aunque sea pequeño, significa que sostienes un fragmento de algo que ha estado en el espacio desde el inicio del sistema solar,orbitando alrededor del sol igual que la Tierra o Saturno y que un día (ayer o hace un millón de años) se cruzó con nuestro planeta, cruzando la atmósfera a velocidades muchas veces superiores a la del sonido, siendo frenado por el aire y calentándose por eso unos miles de grados. Los más pequeños forman al caer un pequeño hoyo pero los más grandes llegan a formar un cráter (si es en tierra firme, claro). A que ahora molan más los meteoritos?

Meteor Crater, en Arizona


No todos los meteoritos son metálicos. El 86% de los que caen a la Tierra son condritas, meteoritos de silicatos y compuestos orgánicos. Sólo el 5% son metálicos, de hierro y níquel pero son los más fáciles de encontrar con detectores de metales.

Pues así de emocionado he comprado algunos trocitos de meteoritos metálicos (pequeñitos, estaban más o menos 1€ el gramo. De hecho me sorprende lo baratos que son, pensé que serían carísimos). Uno de Hunan (China) y varios máss de un lugar con un nombre precioso: Campo del Cielo (Argentina).

En Campo del Cielo, provincia del Chaco, hace cerca de 4.000 años hubo una verdadera lluvia de meteoritos que distribuyó enormes trozos de hierro y muchos pequeños fragmentos por una extensa región de la actual Argentina. Los Toba, antiguos nativos de la zona, debieron de quedar muy impactados por el evento meteorítico y acabaron adorando a esos extraños objetos metálicos por ser las lágrimas del Sol. Los Wichis (otros nativos) también rendían culto a los meteoritos porque pensaban que eran trozos de la Luna que habían sido arrancados por unos jaguares.

Los españoles en el siglo XVI se sorprendieron de ver a los nativos con herramientas de hierro, así que en 1576 se envió una patrulla exploratoria de 8 hombres con el Capitán de CampoMexia de Miravall que entre ataques de supuestos indios caníbales encontraron un gran "peñol de hierro". Sucesivas expediciones encontraron más y enormes meteoritos (de varios metros y de miles de kilos), pero eran los confundidos con yacimientos de plata o hierro y causaron graves daños a los ejemplares (y en algún caso los volaron).

Enorme meteorito en Campo del Cielo

Actualmente se conocen 26 cráteres y se han localizado muchos y grandes fragmentos. El mayor pesa 38.000 kg aunque se pueden encontrar en muchos museos del mundo otros más pequeños (bueno 2.000 kg no lo llamaría yo pequeño). En su composición hay mayoría de hierro (92,7%) y níquel (6,62%) pero también tiene galio, germanio, iridio y titanio entre otros.

Otro meteorito de Campo del Cielo

Se piensa que este tipo de meteoritos metálicos provienen del núcleo de antiguos asteroides que una vez estuvieron fundidos a gran temperatura. Así, con todo su material fluido los componentes más pesados (el hierro, por ejemplo) se desplazaron al centro. Luego, una vez enfriado, otra colisión fragmentó el asteroide liberando el núcleo metálico para una infinidad de tiempo hasta que la Tierra se cruzó en su camino, unos 4.000 millones de años (mes arriba mes abajo).

Visión artistico-Nasa del cinturón de asteroides

Así que aquí estoy, mas contento que ancho, con mis muestras de hierro del espacio, restos del antiguo material que acabó formando el Sistema Solar hace 4.500 millones de años. Aunque sean pequeños.

Un domingo emocionante.

SALUT!

5 comentarios:

Olantzero dijo...

Inevitablemente, estas líneas tuyas han despertado en esta dispersa cabeza un grato recuerdo de mis épocas mozas (jaja!).

En el instituto tuve la gran suerte de tener una profesora de Filosofía excepcional; de las que te hacen apasionar por una materia que, de haber tropezado con un zoquete de profe, hubiera pasado por mi vida sin pena ni gloria.

Uno de los trabajos que nos puso fue leer y analizar "La història més bella del món", un libro montado a base de entrevistas a científicos reputados acerca de los orígenes de la Tierra.

Lejos de ser un tostón intragable, el libro resultó una amena lectura en la que Hubert Reeves y otros entendidos jugueteaban, entre átomo y átomo, con la filosofía.

Éste, si me permites, es un libro que sí me atreveré a recomendarte. Me encantó el pasaje en el que dice que "somos polvo de estrellas". Fue precisamente el que me vino a la cabeza leyendo tu entrada.

Mh... y podría dejarte algún link, pero molaría más que dejaras caer el libro en tus manos!

Un fuerte abrazo. Grande grande como de aquí a las estrellas.

Olduvai dijo...

Hey Olantzero,
Gracias, una vez más, por pasarte por Tierra Chunga.

No conozco ese libro pero me lo apunto. Hay otro de título similar y también excelente que se llama "Una breve historia de casi todo" de Bill Bryson. Ha sido un bombazo y es el único libro de ciencia que venden en las máquinas del metro. Y es muy bueno.

A ver si va a caer en tus manos en la cena prometida.

Un abrazo de magnitud 9,
Oldu

Olantzero dijo...

:D

Anónimo dijo...

Sigo pensando que vas a acabar irradiado perdido con el meteorito que llevas colgando del cuello (ja, ja).
Un besazo (de magnitud desconocida)
pil

Olduvai dijo...

Hey Pil,
gracias por pasear por aquí. Una vez más.

Descuida, los dos isótopos naturales de iridio no son radioactivos. Algunos sintéticos si lo son pero no se encuentran en la naturaleza.

Así que descuida, mi meteorito solo me da buenas sensaciones. Como tus comentarios.

Un beso elevado a 10,

Oldu